22 diciembre 2017

Pestiños de vino moscatel dulce



El pestiño es un dulce navideño muy típico de nuestra tierra, Andalucía, aunque también se puede encontrar en otras zonas de nuestro querido país.
Con la misma masa que elaboramos nuestros borrachuelos, dias pasados, hice estos ricos pestiños, pues son una variante de ellos.
Su masa se elabora a partir de harina y aceite añadiendo otros ingredientes para dar aroma y potenciar sabor. Se fríen en abundante aceite caliente y se pasan por miel o azúcar como otra alternativa.
Su historia se remonta, al parecer, hasta el siglo XVI, aunque es posible que aún  sea algo más antiguo. Está emparentado con la repostería marroquí, lo que nos sugiere un posible origen común.
He visto varias recetas y todas son más o menos similares, con pequeños cambios en su elaboración.
Para esta vez escogí una receta que saqué de un libro bastante antiguo y están elaborados con vino dulce en vez de con aguardiente, como es tradicional.
Si no tienes vino dulce, pero tienes aguardiente en casa, te dejo el siguiente enlace  de la receta que publiqué hace un tiempo y que es la que suelo utilizar normalmente en casa.  Como ya dije ambas son muy similares.También te dejo el siguiente enlace para la opción del azúcar en vez de la miel.


Ingredientes:
  • 1 kilo de harina de trigo (sobra algo)
  • 1 vaso de aceite de oliva suave
  • 1/2 vaso de vino seco (de Manilva)
  • 1/2 vaso de vino moscatel dulce (de Manilva)
  • 1/2 vaso de zumo de naranja (la receta original lleva naranja agria)
  • Cáscara de naranja (usé mandarinas porque me gusta más)
  • 1 cucharada de sésamo o ajonjolí
  • 1 cucharada de matalahuva (anís en grano)
  • 2 o 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharada de levadura química (la receta original lleva bicarbonato)
  • 1 pizca de sal
  • Anises de colores )para espolvorear)
  • Miel de flores (de mi pueblo, Estepona) 
  • Aceite para freír (usé girasol)


Preparación del aceite:

Ponemos a calentar el aceite con la cáscara de  naranja, en mi caso mandarinas.

Cuando la cáscara se vaya arriba (señal de que el aceite está en su punto) echamos la matalahuva y el sésamo. Removemos un poco y sacamos. No freír en exceso.

Dejamos enfriar durante unas horas, de este modo se aromatiza mejor el aceite. Suelo hacer este paso por la noche y al día siguiente elaboro la masa.

Elaboración de la masa:

Transcurrido ese tiempo colamos el aceite y reservamos.

Dejamos que escurra bien la cáscara de mandarina, la matalahuva y el sésamo. (foto 1)

Trituramos muy bien estos ingredientes junto con dos o tres cucharadas de azúcar. La receta original no lleva azúcar en su masa pero creí oportuno ponerla para poder triturar mejor el resto de ingredientes.

Echamos en un bol (antes usábamos el lebrillo) la harina junto con la levadura. No poner toda la harina, reservar alguna y si hiciese falta la añadimos al final.

Agregamos la matalahuva y cáscaras de mandarina una vez triturada. (foto 2)

Añadimos el aceite colado, el vino blanco, el vino dulce y el zumo de naranja. (foto 3)

Removemos todo con ayuda de una cuchara de palo o silicona. (foto 4)

Agregamos ahora pizca de sal y amasamos... esta vez involucramos las manos.

La masa debe quedar suelta, sin adherirse a las paredes del bol y sin pegarse en las manos. Añadimos más harina si hiciese falta.

Dejamos reposar unos minutos tapada con un paño.  Mientras podemos ir recogiendo "cachivaches" de la cocina.


Elaboramos nuestro pestiños:

Espolvoreamos ligeramente la  encimera de la cocina, cogemos pequeñas bolas y estiramos con ayuda de un rodillo, hasta dejar una lámina fina que cortamos en  pequeños cuadrados de unos 5/ 6 cm. (foto 5)

 Doblamos dos de los picos y sellamos. (foto 6) 


Ponemos en una sartén abundante aceite, esta vez de girasol, e incorporamos nuestros pestiños.

Para este paso es conveniente contar con ayuda, pues la masa no se puede dejar reposar, de lo contrario encogería. Así que mientras una persona va haciendo las figuras la otra va friendolos.

Sacamos y ponemos en un colador o sobre papel secante, para que suelten el exceso de aceite. 

Una vez fritos todos los pestiños, ponemos a calentar la miel junto con unas cucharadas de agua para diluir todo y dejamos enfriar.

Pasamos  la miel ya fría a un bol y con  ayuda de unas pinzas, pasamos los pestiños por la miel. 

Ponemos en una fuente y espolvoreamos con anises de colores. (Estas últimas fotos se me olvidaron de hacer, lo siento)


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